Belmonte está al norte de Santo André, a unos 50 kilómetros, es una ciudad de Brasil plagada de historia. Un gigante que quedó detenido en el tiempo. Hacia 1950 fue la ciudad de Belmonte más prospera del Estado de Bahia y una de las más ricas de Brasil gracias a la plantación de cacao. Pero una peste que arrasó con las fazendas detuvo su crecimiento a mediados del siglo XX. La ciudad de Belmonte en Porto Seguro posee un patrimonio arquitectónico con casonas del siglo XVII es motivo de visita de los más prestigiosos arquitectos y artistas del mundo. En su viaje a Brasil en la ciudad de Belmonte en Porto Seguro es inperdible el paseo en barco por el laberinto de ríos y arroyos del delta del río Jequitinhonha repleto de mangues (árbol con raíces aéreas que caen sobre el lecho de agua) puede resultar un paseo fascinante. Es normal ver cobras de árboles, osos hormigueros, monos, martín pescador y garzas, entre otra variedad de animales.Belmonte fue declarado Patrimonio Natural de la Humanidad por su importancia ambiental, en la unión del río con el oceano Atlantico se forma una reserva mineral exclusiva donde desovan los peces de mar, por eso se le llama la “cuna del mar“. Los mangues se reproducen buscando la luz y necesitan del agua dulce y salada, despidiendo numerosos minerales y nutrientes aptos para que se desarrollen las crías.
De camino a Belmonte por la BR 1 se atraviesan poblados tan pintorescos que invitan a detenerse para conocer playas poco conocidas, como en Santo Antonio, Mojiquiçaba y Guaiu. Todo este fascinante recorrido por la Costa del Descubrimiento no abarca más de 100 kilómetros a la redonda de Porto Seguro. Una porción de Brasil que no deja de sorprendernos por la diversidad, la exuberancia de un hermoso paisaje generoso y la rica historia de un pueblo fascinante.

